Make your own free website on Tripod.com

Helen Keller Escuela Mixta para el Desarrollo Integral del Invidente

Nuestros Consejos

Home
Nuestro trabajo
Nuestros Consejos
Helen Keller
Informes

Para los niños ciegos, carecer de conceptos como la luz, color y forma constituye una realidad con la que deben aprender a vivir. Para lograr que se adapten a un mundo creado para personas videntes es necesario mucha ayuda de parte de los padres y profesionales, quienes con paciencia y afecto pueden hacer mucho por su desarrollo.

Los niños que nacen con ceguera por lo general viven desconectados de los parámetros que dicta el mundo exterior. Para ellos es difícil distinguir entre el día y la noche, la luz y la oscuridad, el interior y el exterior, por lo que es imperativo que, desde pequeños, aprendan a reconocer y diferenciar entre la oscuridad de su mundo y el entorno que les toca, hecho para personas videntes. Hay que enseñar al niño a conectarse con un mundo del que él no se considera parte. Cosas tan simples como el horario de dormir son ajenas para ellos, ya que desconocen lo que son actividades del día o de la noche.

Estimulación Temprana

El desarrollo emocional e intelectual de un niño ciego debe ser estimulado constantemente, pues lo que se busca es que su progresión sea como la de un niño normal: Para que aprenda a gatear, por ejemplo, los padres deben incentivar la curiosidad usando objetos que suenen para que el bebe intente moverse hacia ellos. Una sonaja o una pandereta resultan ideales, y harán que el pequeño se esfuerce por alcanzar el objeto. Asimismo, desde chicos se les puede ayudar a desarrollar otros sentidos que compensarán su limitación a la vista. No es cierto que aquellas personas que no ven tengan los otros sentidos más desarrollados por naturaleza, Simplemente que, a no poder ver, aprenden a defenderse, a través de estos otros sentidos.

Para lograr esto se pueden poner varios recipientes con diferentes elementos como lentejas, harina o trigo y hacer que los niños los toquen para que aprendan a distinguir las formas y texturas. Con esto les será más fácil ver a través del sentido del tacto.

 

En la escuela

Una vez que el niño está en edad de asistir a la escuela, los especialistas comienzan de inmediato un proceso de enseñanza más intenso en cuanto al desarrollo de habilidades como leer, escribir e incluso aprender matemáticas. En el caso de las personas ciegas, se utiliza el método Braile, un sistema en el que, usando una reglilla con un código de puntos y un punzón, se dibuja sobre el papel el texto que se desea escribir. Con este sitema los niños escriben de izquierda derecha, y para leer voltean el papel y leen de derecha a izquierda. Es igual a un niño al que le enseñan el alfabeto en el colegio, pero los niños ciegos aprenden un código y no las letras.

Otra parte esencial del aprendizaje es el uso del bastón para caminar. La práctica consiste en utilizar la vara como una tercera pierna que explora el terreno antes de que la persona pose el pie sobre este espacio. Algunos niños llegan a tener tal destreza que se mueven más rápido que una persona que ve. Esto sumado al desarrollo de sus otros sentidos, los ayuda a que puedan movilizarse con facilidad.

En cuanto a las matemáticas, los niños pueden aprender desde la más básica de las sumas hasta desarrollar complicados problemas de geometría o álgebra, gracias a los adelantos en los artículos y herramientas para personas con discapacidad visual.

Dentro del proceso de adaptación que debe seguir un niño que no ve está la parte emocional. Aparte de vivir con la limitación física, un niño invidente muchas veces tiene que soportar discriminación por parte de otras personas e incluso el distanciamiento de los padres. Hasta cierto punto es comprensible. Es difícil ser padre de un niño que ve; ser padre de un niño con problemas es más difícil todavía. Por ello, se recomienda un apoyo psicológico que refuerce la comunicación entre padres e hijos y los ayude a comprender sus necesidades mutuas.

invidentes1.jpg

 

Desarrollo Visual

Hay bebés que dejan de ver durante el proceso de gestación, otros a partir del nacimiento y otros en el transcurso de su vida. Aunque hay muchas de las causas, entre las principales se encuentran las cataratas, caracterizadas por una visión opaca o nublada, generalmente porque el paso de la luz a través del ojo se encuentra bloqueado, o la retinopatía diabética, que ocurre en personas que sufren de diabetes y en los cuales la retina se suelta, causando ceguera. En otros casos las discapacidad visual puede ser causada por un desorden llamado glaucoma, por el cual el liquido transparente de la parte frontal del ojo no se filtra adecuadamente y el exceso de presión se acumula. Si no se controla la presión, la estructura del ojo se daña ligeramente, resultando una visión borrosa, una campo de visión reducido y eventualmente una ceguera total.

Por último, la degeneración macular es también motivo de la pérdida de la visión, ya que la mácula es la parte de la retina donde la agudeza visual está al máximo. Puede haber un deterioro o una ruptura de la retina, especialmente con el avance de la edad. Este desorden puede ocurrir rápida o lentamente, pero la visión periférica por lo general se mantiene.

En muchos casos, dependiendo de la razón de la perdida de visión, es posible mantener una vista parcial e incluso desarrollar esta poca visión al máximo. Como los niños no están acostumbrados a ver, hay muchos casos en los cuales se les cree invidentes y la familia o incluso los medicos dejan de intentar con tecnicas nuevas. Pero en muchos casos, cuando se ha estimulado adecuadamente a un niño, éste ha logrado desarrollar su visión y distinguir o reconocer algunos objetos a través de la vista.

Hay clases de estimulación visual en las que se prepara un cuarto oscuro con cortinas negras y se utiliza una caja aluminada donde se ponen varios objetos a diferentes tiempos, de tal forma que los niños aprenden a distinguir las siluetas. Lo que se intenta es que la poca visión que tiene el niño la utilice al máximo. Ese éxito se logra gracias a u n trabajo laborioso, y mientras más pronto se empiece, mejor.

Lo mas importante es no renunciar a la posibilidad de ver y aprovechar la etapa del crecimiento para que los niños invidentes puedan absorber conocimientos y desarrollar actividades al máximo.

comportarse.jpg

Cómo comportarse con personas ciegas

  1. Si visita la casa de una persona ciega, tenga mucho cuidado de no mover los objetos del lugar preestablecido, ya que un cambio, por más pequeño que sea, puede ocasionar un accidente.
  2. Si encuentra una persona invidente parada en la calle ofrézcale su ayuda para cruzarla. No lo coja del brazo; más bien, ofrézcale el suyo para que perciba los movimientos que usted hace. Si lo que necesita son direcciones, no señale con el brazo; por el contrario ofrezca señas desde su perspectiva : más adelante , a su derecha, e informe la distancia a cuadras o pasos.
  3. Recuerde que debe de tratar a las personas con discapacidad con la misma cordialidad con la que trataría a quien puede ver; salúdela al entrar a una habitación para que sepa que no está sola y despídase al partir.